180 Frases Célebres de Pablo Neruda

Pablo Neruda
Frases de Pablo Neruda

¿Quién era Pablo Neruda?.

Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto, conocido como Pablo Neruda, nació el 12 de julio de 1904, en la ciudad de Parral, Chile. Fue hijo único y su madre muere al poco tiempo de nacer. Su padre volvió a casarse.

Estudio en el Liceo de hombres Temuco, y es la poeta Gabriela Mistral que lo introduce en la gran narrativa rusa. Se traslada a Santiago, para seguir la carrera de Pedagogía en francés, en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile.

En 1923 publica su primer libro, Crepusculario, luego vendrían Veinte poemas de amor y una canción desesperada, que se convertirá en uno de los poemarios amorosos más conocidos en la poesía contemporánea.

Fue nombrado cónsul de Chile en varios países, en Barcelona entabla amistades con varios poetas. En 1937 regresa a Chile, al estallar la guerra civil en España y se convierte en un gran activista de las causas pacifista y antifascista.

Se afilia al Partido Comunista de Chile, al que pertenecerá hasta su muerte. Recibe el Premio Nacional de Literatura. González Videla declara al Partido Comunista fuera de la ley. Neruda es desaforado y perseguido.

En el exilio Neruda inicia una relación clandestina con Matilde Urrutia, que inspiró algunos de sus más famosos poemarios de amor como Los versos del capitán y Cien sonetos de amor.

Recibe numerosas distinciones. Pablo Neruda se encuentra en París, cuando recibe la noticia del otorgamiento del Premio Nobel de Literatura, en 1971.

Pablo Neruda cae gravemente enfermo y muere en Santiago el 23 de septiembre de 1973.

Su obra comprende 45 libros, más diversas recopilaciones y antologías, que han sido traducida a más de 35 idiomas.

Biografía de Fundación Neruda .

Citas célebres Pablo Neruda.

“¡Ama! ¡Ama mientras la noche colapsa!”.

“¿Cuál será la diferencia entre tener paciencia para nada y perder el tiempo?”.

“¿En qué lenguaje la lluvia cae sobre las ciudades atormentadas?”.

“¿Por qué se suicidan las hojas cuando se sienten amarillas?”.

“¿Qué pasó? ¿Cómo pasó? ¿Cómo pudo pasar? Lo cierto es que pasó y lo claro es que pasó, se fue, se fue el dolor para no volver”.

“¿Quién escribe tu nombre en cartas de humo entre las estrellas del sur? Oh, déjame recordarte cómo eras antes de que existieras”.

“¿Se va la poesía de las cosas o no la puede condensar mi vida?”.

“¿Sufre más aquél que espera siempre que aquél que nunca esperó a nadie?”.

“A nadie te pareces desde que yo te amo”.

“A veces un poco de sol quemaba como una moneda en mi mano”.

“Abeja blanca, ausente, aún zumbas en mi alma. Resucitas en el tiempo, delgada y silenciosa”.

“Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente, te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas”.

“Amo todas las cosas, no sólo las grandes, sino las infinitamente pequeñas: dedal, espuelas, platos, jarrón de flores”.

“Amo tus pies porque anduvieron sobre la tierra y sobre el viento y sobre el agua, hasta que me encontraron”.

“Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso, ¡qué soledad errante hasta tu compañía!”.

“Anhelo tu boca, tu voz, tu cabello. Silencioso y muerto de hambre, vago por las calles. El pan no me alimenta, el amanecer me interrumpe, todo el día. Busco la medida líquida de tus pasos”.

Frases del Dalai Lama

“Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego, turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio”.

“Ay, una a una, la ola que llora y la sal que se triza, y el tiempo del amor celestial que pasa volando, han tenido voz de huéspedes y espacio en la espera”.

“Bien ahora, si poco a poco dejas de quererme, poco a poco dejaré de quererte”.

“Cada día juegas con la luz del universo”.

“Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino”.

“Como pañuelos blancos de adiós viajan las nubes, el viento las sacude con sus viajeras manos… latiendo sobre nuestro silencio enamorado”.

“Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo”.

“Como sabría amarte, mujer cómo sabría amarte, amarte como nadie supo jamás. Morir y todavía amarte”.

“Como si estuvieras en llamas desde adentro. La luna vive en la línea de tu piel”.

“Como todas las cosas están llenas de mi alma surges de las cosas, llena del alma mía”.

“Como una flor a su perfume, estoy obligado a mi vago recuerdo de ti. Vivo con dolor. Eso es como una herida; si me tocas, lo sabrás”.

“Con Allende está lo bueno del pasado, lo mejor del presente y todo el futuro”.

“Con tu nombre en mi boca, un beso que nunca se separe de la tuya”.

“Conocer el amor de los que amamos es el fuego que alimenta la vida”.

“Cuando estoy escribiendo estoy muy lejos y, cuando vuelo; ya me he ido”.

“Cuánto te habrá dolido acostumbrarte a mí”.

“Dame tu mano fuera de las profundidades sembradas por tu pena”.

“De alguien más. Ella será de otra persona. Como ella una vez pertenecía a mis besos. Su voz, su cuerpo ligero. Sus ojos infinitos…”.

“De nadie seré, solo de ti. Hasta que mis huesos se vuelvan cenizas y mi corazón deje de latir”.

“De noche sueño que tú y yo somos dos plantas que se elevaron juntas, con raíces enredadas, y que tú conoces la tierra y la lluvia como mi boca, porque de tierra y de lluvia estamos hechos”.

“De pronto mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida: frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas. Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino”.

“De repente, creo que puedo distinguir tus uñas, oblongas, vivas, sobrinas de un cerezo. Entonces, es tu pelo el que pasa, y creo ver tu imagen, una hoguera, ardiendo en el agua”.

“De todas partes salta la semilla, todas las ideas son exóticas, esperamos cada día cambios inmensos, vivimos con entusiasmo la mutación del orden humano”.

“De todos los fuegos, el amor es el único que no puede extinguirse”.

“Debajo de tu piel vive la luna”.

“Déjame que te hable también con tu silencio, claro como una lámpara, simple como un anillo”.

“Desnuda eres tan simple como una de tus manos, lisa, terrestre, mínima, redonda, transparente, tienes líneas de luna, caminos de manzana”.

“El agua anda descalza por las calles mojadas”.

“El alma está incendiada de estas brasas que te aman. El cuerpo incendio vivo que ha de quemar tu cuerpo”.

“El amor es demasiado corto y olvidar demasiado largo”.

“El amor es el misterio del agua y una estrella”.

“El amor es un estruendo de luz”.

“El amor nace del recuerdo,  vive de la inteligencia y muere por olvido”.

“El amor no se mira, se siente, y aún más cuando ella está junto a ti”.

“El fuero para el gran ladrón, la cárcel para el que roba un pan”.

“El más grande de los hombres sencillos, nuestro maestro”.

“El pan no me alimenta, el amanecer me interrumpe, todo el día. Busco la medida líquida de tus pasos”.

“El sueño no divide la vida en mitades, o acción, o silencio, u honor: La vida es como una piedra, un solo movimiento, una hoguera solitaria reflejada en las hojas, una flecha, sólo una, lenta o rápida, un metal que sube o desciende ardiendo en sus huesos”.

“El verso cae en el alma, como el rocío en el pasto”.

“El vino abre las puertas con asombro y en el refugio de los meses vuelca su cuerpo de empapadas alas rojas”.

“El vino mueve la primavera, crece como una planta de alegría. Caen muros, rocas, se cierran los despeñaderos, nace el canto”.

“Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos”.

“En ese minuto te habrás ido tan lejos que yo cruzaré toda la tierra preguntando si volverás o si me dejarás muriendo”. 

“En esta parte de la historia, soy yo quien muere”.

“En las casas vacías entré con una linterna a robar tu retrato. Pero ya sabía cómo era”.

“En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito”.

“En los ojos de luto la tierra de los sueños comienza”.

“En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta”.

“En mi cielo en el crepúsculo eres como una nube y tu forma y color son la forma en que los amo”.

“¿En qué idioma la lluvia cae sobre ciudades atormentadas?”.

“En ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye como tú lo desees y hacia donde tú quieras”.

“En tu vida mis sueños infinitos viven”.

“En un beso sabrás todo lo que he callado”.

“Entonces el amor sabía que se llamaba amor y cuando levanté mis ojos a tu nombre, de repente tu corazón me mostró el camino”.

“Entrégame silencio, agua, esperanza. Entrégame lucha, acero, volcanes”.

“Era mi destino amar y decir adiós”.

“Eres como la noche, calmada, constelada. Tu silencio es como la estrella, tan lejana, tan cierta”.

“Eres como nadie desde que te amo”.

“Eres libre de tomar las opciones que quieras, pero eres prisionero de sus consecuencias”.

“Es como un huracán de gelatina, como una catarata de espermas y medusas”.

“Es en ti la ilusión de cada día”.

“Es tan corto el amor y tan largo el olvido.

“Eso es todo. Lejos, alguien canta. Muy lejos. Mi alma se pierde sin ella”.

“Estoy mirando, oyendo, con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra, y con las dos mitades del alma miro el mundo”.

“Fue a ésa edad que la poesía vino en busca de mí”.

“Había sed y hambre, y tú fuiste la fruta. Había dolor y ruina, y tú fuiste el milagro”.

“Hay un cierto placer en la locura, que solo el loco conoce”.

“He olvidado tu rostro, no recuerdos tus manos ¿cómo besaban tus labios?”.

“La ausencia es una casa tan vasta que en su interior pasarás a través de sus paredes y colgarás cuadros en el aire”.

“La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos”.

“La poesía es un acto de paz. La paz va en la creación de un poeta como la harina en la preparación del Pan”.

“La poesía nace del dolor. La alegría es un fin en sí misma”.

“La risa es el lenguaje del alma”.

“La suerte es el pretexto de los fracasados”.

“La timidez es una condición ajena al corazón, una categoría, una dimensión que desemboca en la soledad”.

“La verdad es que no hay verdad”.

“Las lágrimas que no se lloran, ¿esperan en pequeños lagos? ¿O serán ríos invisibles que corren hacia la tristeza?”.

“Llegamos de noche a las Islas Afortunadas, y nuestro amor se extendía como peces en la red de nuestros besos”.

“Llegas como el rocío a las corolas. Socavas el horizonte con tu ausencia. Eternamente en fuga como la ola”.

“Llévate el pan lejos de mí, quítame el agua si lo deseas; pero nunca me niegues tu sonrisa”.

“Los libros que más te ayudan son aquellos que más te hacen pensar. Un gran libro de un gran pensador es un buque de pensamiento, cargado de belleza y verdad”.

“Los poetas odiamos el odio y hacemos guerra a la guerra”.

“Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, y te pareces a la palabra melancolía”.

“Me gusta en la mesa, cuando estamos hablando, la luz de la botella del vino inteligente”.

“Me gusta un poco el desorden y el caos; las camas ligeramente desordenadas, el cabello revuelto por el viento, las carcajadas disonantes que rompen el silencio”. 

“Me gustas cuando callas porque estás como ausente y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca”.

“Me piden lo profético que hay en mí, con melancolía y un golpe de objetos que llaman sin ser respondidos hay, y un movimiento sin tregua, y un nombre confuso”.

“Mi alma es un carrusel vacío en la puesta de sol. Todo es una ceremonia en el jardín salvaje de la infancia”.

“Mi corazón de verano te busca siempre”.

“Mi vida está hecha de todas las vidas”.

“Mientras escribo, estoy muy lejos; y cuando regrese me habré ido”.

“Minas el horizonte con tu ausencia”.

“Moriré besando tu loca boca fría, abrazando el racimo perdido de tu cuerpo, y buscando la luz de tus ojos cerrado”.

“Nací en este pueblo, mi poesía nació entre la colina y el río, la lluvia tomó mi voz, y como la madera, se empapa en los bosques”.

“Necesito del mar porque él me enseña”.

“No hagas con el amor lo que hace un niño con su globo, que al tenerlo lo ignora y al perderlo llora por él”.

“No hay más destino que el que nos haremos a pura sangre, a mano”.

“No hay nada más interesante que los ojos. ¿Ya miraste a los ojos de la otra persona? De la persona amada y no amada. Del amigo y del conocido. Del jefe y del compañero de trabajo. De un niño y un anciano…”.

“No he salido de ti cuando me alejo”.

“No me dejes, ni siquiera durante una hora, porque entonces las pequeñas gotas de angustia correrán juntas, el humo que vagabundea en busca de una casa va a la deriva en mí, ahogando mi corazón perdido”.

“No me quites la rosa, la flor de lanza que arrancas, el agua que de repente estalla en alegría, la ola súbita de plata nacida en ti”.

“No te amo como si fueras rosa de sal, topacio o flecha de claveles que propagan el fuego. Te amo como ciertas cosas oscuras son para ser amados, secretamente, entre la sombra y el alma”.

“No, la red de años no se deshace: no hay red. No cae gota a gota de un río: no hay río”.

“Nosotros los mortales tocamos los metales, el viento, las orillas del océano, las piedras, sabiendo que seguirán inertes o ardiendo. Y yo estaba descubriendo, nombrando todas estas cosas: Era mi destino amar y decir adiós”.

“Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos”.

“O carne, mi propia carne, mujer que amé y perdí; te invoco en esta hora de inmensa necesidad, elevo mi canción a ti”.

“Olvidemos con generosidad a aquéllos que no pueden amarnos”.

“Para mi corazón basta tu pecho, para tu libertad bastan mis alas. Desde mi boca llegará hasta el cielo lo que estaba dormido sobre tu alma”.

“Para mi próximo acto necesito que me beses y haré aparecer mariposas en tu estómago”.

“Para nacer nací, para cerrar el paso de cuanto se acerca, de cuanto a mi pecho golpea como un corazón tembloroso”.

“Para que nada nos separe que nada nos una”.

“Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca”.

“Pero cae la hora de la venganza, y te amo”.

“Pero de cada crimen nacen balas que un día buscarán en ti donde yace el corazón”.

“Pero no amo tus pies sino porque anduvieron sobre la tierra y sobre el viento y sobre el agua, hasta que me encontraron”.

“Podrán cortar todas las flores pero no podrán detener la primavera”.

“Por las noches, amada, amarra tu corazón al mío, y que ellos en sus sueños derroten la oscuridad”.

“Por qué se me vendrá todo el amor de golpe cuando me siento triste, y te siento lejana”.

“Por ti, los embriagadores perfumes del verano me duelen; por ti de nuevo busqué los signos que precipitan los deseos: Estrellas fugaces, objetos que caen”.

“Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido”.

“Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido”.

“Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido”.

“Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso”.

“Puedo escribir los versos más tristes esta noche; escribir, por ejemplo: La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”.

“Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños”.

“Quien descubre el quién soy descubrirá el quién eres”.

“Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos”.

“Quiero hacer un largo viaje desde tus caderas hasta tus pies”.

“Ríe en la noche, en el día, en la luna, ríe en las retorcidas calles de la isla, ríe de este torpe tonto que te ama”.

“Sed de ti me acosa en las noches hambrientas”.

“Sembremos la llanura antes de arar la loma”.

“Sentir el amor de la gente que amamos es el fuego que alimenta nuestra vida”.

“Si alguna vez vivo otra vez, será de la misma manera porque se puede repetir mi nacimiento errado”.

“Si cada día cae dentro de cada noche, existe un pozo donde la claridad está aprisionada. Necesitamos sentarnos en el borde del pozo de la oscuridad y pescar la luz caída con paciencia”.

“Si consideras largo y loco el viento… y decides dejarme a la orilla del corazón en que tengo raíces, piensa que en ese día, a esa hora… saldrán mis raíces a buscar otra tierra”.

“Si de pronto me olvidas no me busques, que ya te habré olvidado”.

“Si de repente tú no existes, si de repente tú no vives, yo seguiré viviendo. No me atrevo. No me atrevo a escribirlo, si tú mueres. Yo seguiré viviendo”

“Si me preguntan qué es mi poesía debo decirles no sé; pero si le preguntan a mi poesía, ella les dirá quién soy yo”.

“Si mi poesía ha reflejado este sentimiento, si la copa de mi canto ha contenido la claridad y amor, es porque yo sólo soy mínima expresión de mi tierra, pequeño latido de mi patria”.

“Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida”.

“Siempre estaremos solos, siempre seremos tú y yo, solos en la tierra para empezar nuestra vida”.

“Siempre, siempre te apartas en las tardes hacia donde el crepúsculo corre quitando estatuas”.

“Sigue adelante sin mirar hacia atrás”.

“Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano”.

“Soy el desesperado, la palabra sin ecos, el que lo perdió todo, y el que todo lo tuvo”.

“Sucede que me canso de ser hombre”.

“Tal como una jarra albergaste infinita ternura y la infinita ternura te destrozó como una jarra”.

“Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria”. 

“Te amo como la planta que nunca florece sino que lleva en sí la luz de las flores ocultas; gracias a su amor una cierta fragancia sólida, resucitado de la tierra, vive oscuro en mi cuerpo”.

“Te amo como se aman ciertas cosas oscuras, en secreto, entre la sombra y el alma”.

“Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde. Te amo de una manera sencilla, sin problemas ni orgullo. Te amo de esta manera porque no conozco otra forma de amar sino esto, en el que no hay yo ni tú, tan íntimo que tu mano sobre mi pecho sea mi mano, tan íntimo que cuando me quedo dormido tus ojos se cierran”.

“Te recuerdo como eras en el último otoño… Apegada a mis brazos como una enredadera…”.

“Te toqué y mi vida se detuvo”.

Frases de Paulo Coelho

“Todas las cosas me llevan a ti, como si todo lo que existe; aromas, luces, metales,  fueran pequeños boten que zarpan de esas islas de ti y esperan por mí”.

“Todo era de los otros y de nadie, hasta que tu belleza y tu pobreza llenaron el otoño de regalos”.

“Todos los días juegas con la luz del universo”.

“Tus anchos ojos son la luz que tengo de las constelaciones derrotadas, tu piel palpita como los caminos que recorre en la lluvia el meteoro”.

“Tus ojos abiertos son la única luz que conozco de las constelaciones extintas”.

“Una boca perdida entre mil bocas que he besado”.

“Veo pasar sus aguas a través de los huesos”.

“Verde era el silencio, mojada era la luz, el mes de junio temblaba como una mariposa”.

“Y espero por ti como una casa vacía hasta que me veas de nuevo y vivas en mí. Hasta entonces mis ventanas duelen”.

“Y si no das más, tan solo encuentra lo que hay en tus manos, piensa que dar amor nunca es en vano. Sigue adelante sin mirar atrás”.

“Y si no das más, tan solo encuentra lo que hay en tus manos, piensa que dar amor nunca es en vano”.

“Y una por una, las noches entre nuestras separadas ciudades se unen a las noches que nos unen”.

“Ya no la quiero, es verdad, pero cuánto la quise”.

“Yo busqué, pero nadie tenía tus ritmos, tu luz, el día sombrío que trajiste al bosque, nadie tenía tus pequeñas orejas”.

“Yo conocí salones cenicientos, túneles habitados por la luna, hangares crueles que se despedían, preguntas que insistían en la arena”.

“Yo creía que la ruta pasaba por el hombre, y que de allí tenía que salir el destino”.

“Yo me crié en esta ciudad, mi poesía nació entre el cerro y el río, tomó la voz de la lluvia, y al igual que la madera, se empapa en sí en los bosques”.

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